No tengo sentido de la orientación ninguno, cero patatero como se suele decir. La mayoría de la gente, por lo que he podido comprobar en múltiples ocasiones, lleva las calles de su ciudad en la cabeza: este edificio está enfrente de aquel otro, si pasas por aquí verás primero esto y después lo otro, etc. etc.
Yo no, yo llevo en la cabeza un rompecabezas desbaratado dónde se amontonan edificios y calles de la misma forma que las piezas de un puzzle aún en la caja. Por eso me atraen tanto las maquetas y los planos, porque me da la impresión de que voy a conseguir aclararme. Hoy traigo de Sevilla estos planos y maquetas del Hospital Virgen del Rocío:
Mañana, otra vez tenemos que ir, ¡uf! ¡qué ganas de terminar ya! ¡Pero con estas maquetas seguro que vamos directa al sitio! ¡Y por favor que no llueva!


