Me encanta el diseño de estos envases de yogur de color lila y no es por otra cosa que por el hecho de que cuando los voy a tirar los puedo encajar unos dentro de otro con suma facilidad, entre sí e incluso dentro de los vasitos de diseño “clásico” como el bifidus de la izquierda.
Envases bien diseñados
¿Que os parece una tontería? Pues yo os digo que la bolsa de reciclaje de plásticos es la que más abulta en mi casa, la que más pronto se llena y la primera que hay que llevar al contenedor así que cualquier detalle que ayude a reducir su volumen se agradece.
El otro día me sorprendí al encontrar los quesitos tan desnudos… Me picó la curiosidad y abrí otra caja que tenía en la nevera. ¡Más de lo mismo!
¿Ecológicos a su manera?
Si ha sido un despiste de un operario, se lo perdonamos. Si es una iniciativa “ecológica”, (ahorro de papel, de tinta, de pegamento, etc.) pues lo aplaudiremos, ¿no? Además nunca tengo la paciencia de separar el papelito a la hora de reciclar los envoltorios…
Llevo un rato leyendo sobre ciudades y pueblos en transición (Transition Towns). Son ciudades que promueven ideas y actividades cuyo fin es conseguir depender menos del petróleo. Grupos de personas que consideran que ya hemos llegado al pico máximo de gasto de petróleo y que de ahora en adelante hay que ir reduciendo su consumo si o si. La idea nació en el pueblo de Totnes en Inglaterra, se ha extendido por los países anglosajones y ya existen algunas iniciativas en España.
Pero lo que quiero mostraros es este vídeo de 1 minuto: ¿Has pensado alguna vez cuanto dependes del petróleo?
Me ha maravillado este invento a la vez tan sencillo, tan eficaz, tan ecológico, tan barato y tan práctico para las personas que viven en chabolas oscuras dónde no tienen electricidad o si la tienen no tienen dinero para pagarla así que no encienden la luz. El vídeo está en inglés pero aunque no se entienda del todo, con verlo es suficiente.
Como comentan en el vídeo, así el dinero que se ahorran en electricidad lo pueden gastar en nutrición, en educación, en sanidad, etc.
Hay una página web que me gusta mirar de vez en cuando porque en ella suelo encontrar cosas curiosas relacionadas con la ecología y el reciclaje, temas que me encantan. Se trata de Yahoo! Green. La recomiendo fuertemente a todo aquel que no le tire para atrás el hecho de que sea en inglés.
La casa huevo por fuera
Pues esta es la casita que se ha construído este joven arquitecto chino de 24 años. Sólo hay sitio para una cama, una lámpara y un depósito de agua en el interior.
Está fabricada con tiras de bambú y de madera por dentro y sacos con semillas de césped, que crecerán en primavera, por fuera. Ah! Tiene un panel solar para dar energía a la lámpara y 2 ruedas para que sea una casa móvil.
Esta foto nos muestra como es la casa por dentro:
Interior de la "casa", yo diría más bien "dormitorio"
Porque… cocina no hay, ¿no? ¡Tendrá que pedirse comida china!
Navegando por Youtube, un poco a la deriva, de pronto me encontré con varios vídeos sobre construcción de casas con botellas de plástico.
Se utiliza la botella, rellena de material de escombro, como ladrillo. Con la particularidad de que la botella es más resistente a los impactos, porque los absorbe, que el ladrillo que simplemente se parte.
Con todas las botellas que hay flotando por los océanos y rodando en los vertederos, me ha parecido una magnífica idea porque por un lado quitamos basura del medio y por otro damos casas económicas a personas que de otra manera vivirían en chabolas. Por los vídeos que he visto, parece que se está utilizando en Sudamérica y en África principalmente.
Con tanta lluvia, una se entretiene en cualquier cosa. Me topé el otro día con una bolsa de medias rotas (pero limpias, eh) que había ido guardando sólo Dios sabe para que…
Me acordé de algo que hacía mi abuela y me puse a ello: hay que cortar las medias en tiras largas para poderlas trenzar:
Se trenzan las medias
A continuación se van uniendo dándoles la forma que queramos: redonda, ovalada… y se cosen
Se unen las trenzas cosiendo con aguja e hilo
Es muy importante coser en plano, es decir ponemos la alfombrita empezada sobre la mesa y vamos colocando la trenza no tirante, sino todo lo contrario, un poco holgada para que no haya ninguna tensión. Así evitaremos que la alfombra coja forma cóncava. Os digo por experiencia que si se va curvando, tomando la forma de una ensaladera, después no se puede aplanar ni con plancha, ni con prensa, ni con pesos encima, ni nada.
Ya está la alfombra lista. La voy a poner delante del fregadero para que me aísle del frío suelo cuando tenga que estar ahí un rato trabajando. Estas medias son un aislante buenísimo.
Alfombrita terminada
Es muy chiquitina pero mi abuela las hacía bien grandes. ¡Qué paciencia tenía!
En un ratito entre dos lluvias (ya estamos como el año pasado con la lluvia …), aproveché para aligerar un poco mi cajón de compost pues parece que va a reventar. Por encima hay cáscaras y demás restos pero en el fondo hay una capa de compost listo para usar:
En el fondo hay una capa de compost listo para usar
Dentro de poco habrá que empezar a sembrar algunas semillas de tomate, pimientos, etc. y me vendrá muy bien este compost para llenar mis jardineras:
Este compost está estupendo
Mientras me dedicaba a esta tarea, estuve disfrutando de música ambiental todo el tiempo… ¿Pensáis quizás que se trataba de villancicos… ? Seria lo normal en estas fechas, ¿verdad? Pues no, no eran villancicos. ¡Era música de Semana Santa!
He aquí la explicación: algunas bandas de música ensayan por los alrededores y tenemos derecho a música de Semana Santa todo el año. En alguna ocasión les hice unas fotos mientras ensayaban:
Tenía esta vieja pasada para el cabello, la tela estaba estropeada así que decidí cambiarla. Una pasada no vale casi nada pero es un entretenimiento a la vez que reciclamos cosas viejas en vez de comprar cosas nuevas:
La tela de flores es la que está estropeada
Se despega la tela con cuidado y se coloca sobre una hoja de papel o mejor aún un cartón fino para dibujar una plantilla. La plantilla se coloca sobre la tela que vamos a utilizar y se perfila. Se recorta la tela nueva.
Con pegamento para telas que venden en cualquier tienda de Todo a un euro o en las tiendas de los Chinos, se va colocando la tela sobre la pasada y pegando. Tengo que reconocer que este paso tiene su mijita de guasa pero con paciencia se consigue.
Mi pasada tenía una pieza central negra para disimular la unión por debajo, la cual volví a colocar de la misma manera. Esta pieza le da mas solidez al conjunto.
A continuación se enrolla una hebra de hilo o de lana en espiral de una punta a la otra de la pasada para hacer un poco de presión y se pegue mejor. Se deja así unas horas, mejor hasta el día siguiente.
Hacer presión con una hebra de lana para que pegue mejor
No soy habilidosa pero de vez en cuando me gusta ponerme a hacer alguna manualidad, saco mis agujas de crochet o de punto o bien la máquina de coser y hago lo primero que se me ocurre.
Así que ese día tenía ganas de coser y me puse a rebuscar en la bolsa de ropa que tenía para donar a Madre Coraje. Encontré un pantalón azul marino de tela de invierno suave como piel de melocotón y como era muy grandote pensé que podría sacar una falda para diario.
Así corté el pantalón
El bajo del pantalón será la parte de arriba de la falda: tiene que haber suficiente para abarcar nuestra cintura.
Hay que descoser una de las dos costuras de cada pernil de forma que quede plano:
Los dos perniles del pantalón han quedado planos
Ahora se colocan los trozos derecho con derecho y se cosen los laterales por el revés. Tenemos ya la falda formada. Hay que probársela y decidir si hay que adaptarla a nuestro cuerpo de alguna manera, ver el largo que queremos, etc.
Las que sí son habilidosas pueden hacer arriba una cinturilla y colocar una cremallera. Yo simplemente le hice arriba una doblez por dónde pasé una cinta que me sirve para amarrar la falda. Lo que llaman en inglés “drawstring skirt” (falda fruncida con cordón), así le da un poco de frunce.
¡Para no complicarme la vida!
Hoy la he tenido puesta en casa y es super cómoda, suave y la mar de calentita. ¡Estoy encantada con ella!