En esta familia, el que no corre, vuela. Si hasta ahora he hablado de varios inventos de mi marido José Ángel, hoy os quiero hablar de un invento de mi hijo de mismo nombre. Gracias a este sencillo diseño, aumentamos el nivel de volumen del i-phone, por ejemplo cuando estamos viendo una película. Una ventaja añadida es su reducido tamaño que nos permite llevarlo siempre encima.
Se saca de la cartera, dónde ocupa lo mismo que una tarjeta de crédito:
Tiene el tamaño de una tarjeta de crédito
Lo abrimos
Deslizamos nuestro i-phone en él
Se crea una caja de resonancia que proyecta el sonido hacia delante, amplificando por lo tanto el volumen.
Podemos utilizarlo en este posición en vertical
O bien así en horizontal
Al terminar, devolvemos el amplificador a la cartera y listo. Ingenioso, ¿verdad?
Dicen que Graham Bell fue impulsado a trabajar con aparatos de escucha porque en su familia había personas sordas, su madre y su hermana, y que fue así como terminó inventando el teléfono.
Algo similar le acaba de ocurrir a mi marido con su madre. Ella, que acaba de cumplir 90 años, tiene problemas auditivos. Tiene un audífono en cada oído y su problema es aún más acuciante cuando trata de hablar por teléfono. El caso es que es una familia muy grande, tiene 11 hijos, y por lo tanto recibe numerosas llamadas a diario, así que el uso del teléfono es importante en su vida. Sin embargo no podía disfrutar de conversaciones serenas y con calidad debido a su deficiencia auditiva.
Posición del conector jack, cerca del micrófono
El proceso es muy sencillo. Se abre la parte móvil del teléfono y se busca un sitio hueco, en este caso cerca del micrófono, para colocar un “conector jack”. Este se sujeta por dentro con resina de dentista. Por medio de tres pequeños cables, se consigue que cada vez que introducimos la clavija de nuestro auricular se conmute la señal de audio que va al altavoz del teléfono hacia el conector hembra que hemos instalado.
El conector jack sirve para introducir la clavija de unos simples auriculares
Cualquier auricular interno, del tipo de los que nos dan en el AVE, se enchufa en el conector hembra que hemos alojado en el teléfono. Como utilizará solo un auricular, podemos cortar el otro para facilitar su manejo. Para hablar, solo tiene que quitarse el audífono y colocarse el auricular en el oído y a disfrutar de la conversación.
La abuela estrenando el invento... y el inventor
¡A que se ve contenta? Pues cada día que pasa está más contenta y también sus numerosos interlocutores que ya no tienen que hablarle fuerte ni repetirle varias veces lo mismo.
Espero que este invento pueda servir a otras personas con el mismo problema, ¡de verdad que vale la pena!
Ved, y sobre todo oíd, este alegre Tico Tico no Fubá, tocado aquí a 4 manos por el Dúo Siqueira, formado por el brasileño Fernando y la simpática uruguaya Cecilia.
De Brasil procede también esta famosísima composición musical, compuesta por Zequinha de Abreu (1880-1935). ¡Maravilloso!
Muchísima gente está visitando este blog buscando información sobre el teclado de la marca Yamaha que venden en Lidl.
Yo escribí varias veces sobre el mismo pero creo que nunca llegué a poner una fotografía. Es hora de corregir aquel fallo:
Teclado Yamaha (comprado en Lidl hace 2 años)
Es el modelo YPT200.
Como podéis comprobar, tiene 5 octavas (61 teclas). El sonido por defecto es el del piano pero, ojito, al ser un instrumento controlado electrónicamente no se puede tocar más suave o más fuerte sino que todo sale a un volumen uniforme.
Se echa un poco de menos el poder hacer un pianissimo o un crescendo pero el teclado tiene otras ventajas que el piano no tiene. Por ejemplo, hacer que suene como otro instrumento, o poner un ritmo de acompañamiento, o tocar a cualquier hora sin molestar a nadie utilizando unos cascos, etc.
El término anglosajón es “flashmob”. Un grupo de gente, previamente organizado a través de medios rápidos como Internet, mensajes a móvil, etc., se reúnen de pronto en algún lugar dónde ponen en marcha una corta representación y luego se dispersan sin dar explicaciones.
La primera movilización de este tipo tuvo lugar, como no, en Nueva York, cuando más de cien personas se apiñaron para discutir alrededor de unas alfombras en la tienda Macys en Manhattan.
En este vídeo de gran calidad, podemos ver cómo reciben a unos pasajeros en el aeropuerto de Londres con admirables voces e imitaciones de instrumentos musicales:
Para escuchar toneladas de música, simplemente hay que registrarse y luego descargarse un pequeño programa y listo. Se hace todo en menos de 5 minutos y vale la pena porque tienen un catálogo inmenso de canciones de todos los tiempos y géneros.
Primero os dice que forméis vuestra biblioteca y os hace una lista de todos los audios que encuentra en vuestro ordenador. Estos los podéis escuchar ya, tan solo pinchando en algún título de la lista.
Aspecto de una búsqueda de canciones de Michael Jackson en Spotify
Si lo que queréis es escuchar canciones que no están en vuestro ordenador, tenéis la opción de buscar y lo mismo, os sale una lista y a pinchar y escuchar.
Con la cuenta Open, que es gratis, creo que tenemos 20 horas de escucha al mes. Si queremos más, nos podemos sacar una cuenta Premium.
Ayer entré en PCBox, no en Internet sino en la tienda física de verdad y me sorprendieron 2 cosas, una detrás de otra y la una relacionada con la otra. La primera sorpresa fue la música que se oía en el local. Era una música agradable pero a la vez super extraña, sonidos interplanetarios, ecos estelares, y que desde luego no había escuchado nunca.
A continuación vi el cartel:
El cartel que me llamó la atención
No tuve más remedio que preguntar de dónde provenía la música y me indicaron que habia muchísimas webs de música libre, que se puede descargar, copiar, escuchar en lugares públicos, etc. sin pagar ningún impuesto a nadie, ni mucho menos a la Sgae, ya que es música donada por sus autores.
Así no es necesario pedir a los clientes que traigan su propia música como hacen en las peluquerias en Cataluña para obviar el pago a la Sgae. Me ha gustado la idea … ¡y la música!
Una no es nada técnica y en este entorno nuestro repleto de tecnologia eso no es bueno. Yo suelo tocar el teclado por la mañana, cuando me levanto. Me gusta esa hora tranquila, los demás aún duermen y así es como mejor me concentro. Pero tengo que poner el volúmen muy bajito, precisamente por esa misma razón de que los demás aún duermen…
Cascos y clavija para adaptar al teclado Yamaha
Sin embargo, ¡se acabó ponerlo tan flojito! Los Reyes me han traido unos estupendos cascos y resulta que con la clavija adecuada ahora puedo tocar el teclado todo lo fuerte que quieran aguantar mis oidos ya que solo me entero yo. ¿No es estupendo?
¡Vaya! Esta página web que llegó hoy a mi correo electrónico es bastante apañada. Pinchas en una letra y te encuentras cantantes cuyos nombres empiezan por esa letra. Escoges una canción y te sale la letra y el video clip uno al lado del otro. Siempre es bueno tener una canción a mano para animarse… Os dejo la página en la S de Scorpions, con, como no, Still Loving You.
Bueno, como explicaba en mi entrada anterior, tenia intención de comprar las partituras que ofrece Lidl por estas fechas pero no había decidido si comprar las de “Técnicas Básicas: Velocidad y Fuerza” o bien “Los clásicos de la A a la Z”.
El día en cuestión no pude acercarme a la tienda antes de las 10 de la mañana. Así que el destino decidió por mí: sólo quedaba un único ejemplar en todo el supermercado y era aquel de Técnicas Básicas. Así que aquí lo tengo pero apenas he tenido un momento de tranquilidad para tocar. Solo probé un día la primera pieza y necesitaria horas de práctica para tocarla medio en condiciones.
Técnicas Básicas consta de 2 libros presentados en una carpeta archivadora de cartón. El que se titula Velocidad es más grueso que Fuerza. Hay un índice al principio de cada libro con las diferentes técnicas a practicar y bajo cada técnica se enumeran las piezas correspondientes. La mayor parte de las piezas son estudios, pero también hay variaciones, vals, allemandes, sonatas, preludios, rondós, etc. Siempre de compositores de renombre, nunca piezas inventadas expresamente para rellenar el libro. Las notas se ven con mucha claridad. No hay indicaciones para la digitación.
Creo que es un nivel bastante alto y, para demostrarlo, os pongo este vídeo, dónde un señor toca la primera pieza del libro “Velocidad”, la que he probado yo. Se trata del Invento No. 8 de Bach.